• El intercambio de personas

    La cooperación por el intercambio de personas se basa en asignaciones de cooperantes en proyectos de desarrollo del Sur. Es una forma de cooperación en la cual ni el dinero ni la tecnología son prioritarios, sino el encuentro, el intercambio y el aprendizaje mutuo entre seres humanos del Norte y del Sur. Juntos trabajan para mejorar las condiciones de vida en los países del Sur.

    http://www.unite-ch.org/es/valores-basicos
  • VALOR AGREGADO

    La cooperación por el intercambio de personas genera con medidas adecuadas un impacto directo en el desarrollo en beneficio de la población desfavorecida en el Sur. Esta forma específica de cooperación contribuye a la vez para una Suiza humanitaria, comprometida y abierta al mundo.

    http://www.unite-ch.org/es/valor-agregado
  • Asociación

    Desde hace 50 años Unité, Asociación Suiza para el intercambio de personas en la cooperación internacional, se compromete a que la calidad de las asignaciones de los cooperantes se fortalezca, estableciendo estándares, ejecutando evaluaciones y estudios, así como brindando apoyo y la formación continua en favor de sus 22 organizaciones miembros.

    http://www.unite-ch.org/es/asociacion

Actualidades

Aja Diggelmann con copartes de la
Marcha Mundial de Mujeres de Burkina Faso

De Berna a Ouagadougou…de Suiza a Burkina Faso. Un “viaje” profesional y existencial tan profundo como significativo, como lo confiesa la antropóloga helvética Aja Diggelmann, quien desde noviembre de 2015 trabaja en ese país africano como cooper-actriz de la ONG INTERCAMBIAR (E-CHANGER). Coordina las actividades de comunicación y refuerza el área de gestión de proyectos de la Marcha Mundial de Mujeres /Acción Nacional de Burkina Faso (MMM/ANBF). Entrevista.

Por Sergio Ferrari

P: ¿Hay paralelismos entre el trabajo que realizaba en Suiza antes de partir, en un Centro para Inmigrantes, y su actual compromiso con la Marcha Mundial de Mujeres en Burkina Faso?

Aja Diggelmann (AD): Hay elementos comunes en cuanto a mis valores éticos y personales para realizar una y otra tarea. Dos trabajos muy diferentes, pero con motivaciones profundas semejantes.

P: ¿Cuáles son los ejes del trabajo de la Marcha Mundial de Mujeres en Burkina?

AD: Promovemos varios proyectos. Uno de los más importantes en la actualidad, que cuenta con el apoyo de Oxfam Quebec es el apoyo a las mujeres restauradoras de la calle. Son mujeres que tienen pequeños restaurants con capacidad para atender una decena de personas. Participan 21 mujeres y les aseguramos la formación en diversas áreas, por ejemplo, para la elaboración de un plan de gestión. Tratamos que mejoren la oferta del servicio, que aseguren la calidad de la relación con los empleados e incluimos también a sus maridos. A nivel más global, acabamos de elaborar un Plan Estratégico a cinco años que se basa en la lucha contra la pobreza; contra la violencia a las mujeres; a favor del desarrollo organizativo etc. Promovemos cursos en las escuelas sobre sexualidad y planificación familiar. Impulsamos también una serie de sinergias con otras organizaciones, sean femeninas o no, en todo Burkina Faso, para que la temática de género esté presente en diferentes sectores y actividades de la sociedad civil.

P: ¿Y en lo que concierne a sus tareas específicas?

AD: Tuve la responsabilidad de elaborar la propuesta del Programa de Comunicación, del nuevo Plan Estratégico. Coordino un grupo mixto e interdisciplinario de cinco personas que me acompañan en la reflexión y la definición de los contenidos. Promoví un sitio web para la MMM/Burkina Faso (http://ammfbf.wixsite.com/mmf-anbf ) del cual me ocupo al igual que el Facebook y las redes sociales. En el marco del proyecto de restauradoras de la calle, me ocupé de elaborar una propuesta de seguimiento. Es decir, realizo un trabajo muy variado en la comunicación, en el reforzamiento institucional y en la conceptualización de la gestión de proyectos. Todo en una relación de intercambio permanente con mis colegas del equipo.

P: ¿Una visión horizontal de la cooperación?

AD: En efecto.  Los primeros cuatro meses solo me limité a escuchar, observar, comprender las dinámicas internas. Luego comencé, poco a poco, a actuar y sugerir. Tal vez mi principal aporte es el de romper un estereotipo  que existe y es real sobre la cooperación europea (y norte, en general), que se aplica de forma verticalista y a veces impositiva. Rechazo esta forma de ver y concebir la cooperación.

P: ¿Cuál piensa que es el principal aporte de este tipo de cooperación especialmente personalizada? 

AD: Sin duda, la tranquilidad de tener como mínimo un contrato de 3 años, facilita enormemente el proceso para aterrizar, “aculturarse” y habituarse a un nuevo marco de vida y de trabajo. Sin tener la ansiedad de deber intervenir aceleradamente en el equipo, con el riesgo de equivocarse. Hay que pensar que los ritmos africanos integran otras categorías temporales, más lentas desde la perspectiva productivista europea. Otro elemento clave es el concepto de INTERCAMBIAR– como su nombre lo indica- sobre el tipo de cooperación: de intercambio, horizontal, y sin transferencias o imposiciones verticales. Es clave también que las contrapartes pueden elegir la persona que necesitan realmente para su trabajo y para el equipo. Escuchar la opinión de la coparte; tenerla en cuenta; integrarla desde el principio en la elección del cooper-actor o la cooper-actriz es esencial. Si no se corre el riesgo de fracasos por expectativas desmedidas de una u otra parte. O bien porque el recurso humano que viene de Suiza no corresponde plenamente a las necesidades de la organización local. Todos esos aspectos hacen la diferencia. Definen un paradigma de cooperación solidaria con rostro humano con el cual me identifico plenamente.

P: Una reflexión final…

AD: Estoy totalmente persuadida que, en mi trabajo y mi vida en Burkina Faso, recibo mucho más de lo que doy. Que aprendo mucho más de lo que aporto.

 

Djalma Costa

Desde enero 2017 E-CHANGER (E-CH) relanzó su programa histórico en Brasil. Al frente del mismo el teólogo y educador popular Djalma Costa, ligado al movimiento desde hace casi 20 años. Costa es además coordinador del Centro de Defensa de los Derechos de los Jóvenes y Adolescentes de Interlagos (CEDECA Interlagos). Y persona clave de referencia para Novo Movimento, organización suiza de solidaridad Brasil. Entrevista.

P: ¿Qué significa para usted volver a retomar la coordinación del programa de E-CHANGER, en Brasil?

Djalma Costa (DC): Me llena de gran alegría. Implica la posibilidad de seguir promoviendo una cooperación construida junto con las contrapartes de gran calidad, en un camino común. Muestra que la solidaridad entre Norte y Sur es fuerte y siempre posible, cuando hay un real convencimiento y la correspondiente voluntad política.

P: ¿Cuál es el mayor capital heredado de la presencia de E-CH en su país desde hace más de 25 años?

DC: La enorme credibilidad. Desde un inicio, Frères Sans Frontières y luego E-CH promovieron una relación fuerte y horizontal con las contrapartes. Ellas participaron siempre en las propuestas y definiciones del programa en cada etapa.  Nos transmitieron siempre sus certezas, experiencias y proyectos, en tanto movimientos sociales y actores esenciales de la sociedad civil brasilera. Esto le da una gran fuerza a la identidad de cooperación realmente solidaria que promueve E-CH.

P: ¿Qué esperan las copartes en esta nueva etapa?

DC: Condicionan su confianza y apoyo a la existencia misma de E-CHANGER, en tanto actor social en Suiza. En cuanto E-CH siga siendo protagonista de un paradigma de cooperación que se oponga a la visión tradicional, verticalista, de transferencia o imposición de valores. Es decir, E-CH cuestionando el modelo neoliberal que es antagónico a un desarrollo planetario durable y solidario.

P: Sus prioridades para 2017…

DC: Ordenar la casa. Asegurar que el nuevo programa 2017-2018 se instale con tranquilidad. En los próximos meses debemos reforzar la relación privilegiada, histórica, con nuestras contrapartes. Y centrarnos en un aporte al reforzamiento institucional de las mismas. Es un momento muy difícil para los movimientos sociales brasileros en general y nuestras copartes en particular. Viven una coyuntura de fragilidad. Sienten la amenaza de un Estado que ha cambiado rápidamente de perspectiva desde el golpe parlamentario del año pasado. Como señalan personalidades amigas de siempre de E-CH, como los teólogos Leonardo Boff o Frey Betto, hoy las organizaciones sociales son criminalizadas y cada día más son perseguidas. En este sentido, pienso que es coherente la decisión de retomar el programa de E-CH en 2017 con cooperantes nacionales, locales, brasileros. Pero sin perder de vista la futura presencia de cooperantes suizos, quienes constituyen el eje central de la cooperación con rostro humano, de ida y vuelta, de puente entre sociedades civiles del Norte y del Sur que impulsa E-CHANGER.

P: Otras reflexiones complementarias…

DC: Es importante de una forma u otra integrar también, en el trabajo de E-CH en Brasil, algunas antiguas cooperantes suizas que quedaron en el país. Debemos reflexionar la forma de hacerlo. Y es fundamental que antiguo-as cooper-actores/actrices que regresaron a Suiza sigan brindando su aporte al movimiento. Es también importante innovar y crear nuevos mecanismos para que el trabajo de los cooperantes nacionales en esta fase, sirva activamente para la información y sensibilización en Suiza. No hay recetas mágicas. Eso es lo maravilloso de esta etapa. Debemos partir casi de cero en cuanto a nuestras metodologías. Pero con el capital enorme, repito, de la credibilidad que tiene E-CH y la calidad, coraje y valentía de nuestras copartes. Sean los movimientos que trabajan por los derechos a la tierra; o por los derechos de las poblaciones marginales urbanas; o bien a favor  de los indígenas Yanomamis.Desde enero 2017 E-CHANGER (E-CH) relanzó su programa histórico en Brasil. Al frente del mismo el teólogo y educador popular Djalma Costa, ligado al movimiento desde hace casi 20 años. Costa es además coordinador del Centro de Defensa de los Derechos de los Jóvenes y Adolescentes de Interlagos (CEDECA Interlagos). Y persona clave de referencia para Novo Movimento, organización suiza de solidaridad Brasil. Entrevista.

P: ¿Qué significa para usted volver a retomar la coordinación del programa de E-CHANGER, en Brasil?

Djalma Costa (DC): Me llena de gran alegría. Implica la posibilidad de seguir promoviendo una cooperación construida junto con las contrapartes de gran calidad, en un camino común. Muestra que la solidaridad entre Norte y Sur es fuerte y siempre posible, cuando hay un real convencimiento y la correspondiente voluntad política.

P: ¿Cuál es el mayor capital heredado de la presencia de E-CH en su país desde hace más de 25 años?

DC: La enorme credibilidad. Desde un inicio, Frères Sans Frontières y luego E-CH promovieron una relación fuerte y horizontal con las contrapartes. Ellas participaron siempre en las propuestas y definiciones del programa en cada etapa.  Nos transmitieron siempre sus certezas, experiencias y proyectos, en tanto movimientos sociales y actores esenciales de la sociedad civil brasilera. Esto le da una gran fuerza a la identidad de cooperación realmente solidaria que promueve E-CH.

P: ¿Qué esperan las copartes en esta nueva etapa?

DC: Condicionan su confianza y apoyo a la existencia misma de E-CHANGER, en tanto actor social en Suiza. En cuanto E-CH siga siendo protagonista de un paradigma de cooperación que se oponga a la visión tradicional, verticalista, de transferencia o imposición de valores. Es decir, E-CH cuestionando el modelo neoliberal que es antagónico a un desarrollo planetario durable y solidario.

P: Sus prioridades para 2017…

DC: Ordenar la casa. Asegurar que el nuevo programa 2017-2018 se instale con tranquilidad. En los próximos meses debemos reforzar la relación privilegiada, histórica, con nuestras contrapartes. Y centrarnos en un aporte al reforzamiento institucional de las mismas. Es un momento muy difícil para los movimientos sociales brasileros en general y nuestras copartes en particular. Viven una coyuntura de fragilidad. Sienten la amenaza de un Estado que ha cambiado rápidamente de perspectiva desde el golpe parlamentario del año pasado. Como señalan personalidades amigas de siempre de E-CH, como los teólogos Leonardo Boff o Frey Betto, hoy las organizaciones sociales son criminalizadas y cada día más son perseguidas. En este sentido, pienso que es coherente la decisión de retomar el programa de E-CH en 2017 con cooperantes nacionales, locales, brasileros. Pero sin perder de vista la futura presencia de cooperantes suizos, quienes constituyen el eje central de la cooperación con rostro humano, de ida y vuelta, de puente entre sociedades civiles del Norte y del Sur que impulsa E-CHANGER.

P: Otras reflexiones complementarias…

DC: Es importante de una forma u otra integrar también, en el trabajo de E-CH en Brasil, algunas antiguas cooperantes suizas que quedaron en el país. Debemos reflexionar la forma de hacerlo. Y es fundamental que antiguo-as cooper-actores/actrices que regresaron a Suiza sigan brindando su aporte al movimiento. Es también importante innovar y crear nuevos mecanismos para que el trabajo de los cooperantes nacionales en esta fase, sirva activamente para la información y sensibilización en Suiza. No hay recetas mágicas. Eso es lo maravilloso de esta etapa. Debemos partir casi de cero en cuanto a nuestras metodologías. Pero con el capital enorme, repito, de la credibilidad que tiene E-CH y la calidad, coraje y valentía de nuestras copartes. Sean los movimientos que trabajan por los derechos a la tierra; o por los derechos de las poblaciones marginales urbanas; o bien a favor  de los indígenas Yanomamis.

Sergio Ferrari

350 mil personas participaron el 19 de julio pasado a los actos
en Managua por el 37 aniversario de la revolucion sandinista
Foto: Sergio Ferrari

Candidatos de seis fuerzas se confrontan el próximo domingo 6 de noviembre en las elecciones presidenciales en Nicaragua. En las mismas se elegirán también los 90 diputados de la Asamblea Nacional así como los 20 representantes al parlamento centroamericano.

 

Por Sergio Ferrari*

De las fuerzas que participan, tres son de orientación  liberal, una conservadora, otra - la Alianza por la República- reúne a varias facciones de la antigua contrarrevolución y la Alianza Unida Nicaragua Triunfa, liderada por el gubernamental Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), está integrada por una quincena de partidos y organizaciones de los más diversos tintes políticos.

Los resultados de las urnas a las que se convocan a 3 millones 400 mil electores tendrán repercusiones internas y regionales. A nivel nacional, en tanto termómetro del respaldo con el que cuenta el sandinismo y cuyo candidato, el actual Presidente Daniel Ortega, aspira a un tercer mandato, acompañado por su esposa Rosario Murillo como vicepresidenta. Un fuerte voto opositor o una abultada abstención podrían interpretarse como una condena a la actual política gubernamental.

En el marco geopolítico de un continente en el que la derecha neoliberal ha recuperado protagonismo en el último año –especialmente con Mauricio Macri en Argentina y con Michel Temer en Brasil- la victoria del FSLN constituiría un aval de importancia para gobiernos que apuestan a Estados sociales fuertes y que defienden una visión autónoma de Washington.

Oposición…a pesar de las encuestas y la calle

Las diversas encuestas indican desde hace ya varios meses al FSLN como neto vencedor. La simpatía política de sus candidatos supera el 70%, según el sondeo del Sistema de Monitoreo de la Opinión Pública (SISMO) presentado a fines de octubre por la firma M&R Consultores. Dicha previsión complementa la VI Encuesta Nacional Electoral en la que Ortega y Murillo logran el 64 % de la intención de voto, en tanto el partido gobernante alcanza  el 58% de aceptación. El 37 aniversario de la revolución sandinista, el 19 de julio pasado, permitió medir el poder de convocatoria del FSLN: cerca de 350 mil personas se movilizaron en Managua y en otras ciudades y pueblos del interior del país.

Los indicadores de una casi cierta victoria sandinista pueden explicar porqué  no se vivió en el país centroamericano una campaña electoral apasionada y activa como sucediera en comicios anteriores. El FSLN se confronta hoy a dos tipos de oposición. Una “light,  protagonizada por las fuerzas que participarán el 6 de noviembre en la contienda. La otra, más virulenta, que llama a la abstención como sanción política.

“No reconoceremos los resultados de la farsa electoral  ya en marcha. Demandamos nuevas elecciones con todas las garantías”, enfatizaba el Frente Amplio por la Democracia (FAD) en un reciente comunicado de prensa. El mismo fue publicado como reacción al acuerdo logrado entre el Gobierno nicaragüense y la Organización de Estados Americanos (OEA) en la tercera semana de octubre para “establecer una mesa de conversación e intercambio constructivo”. Proceso que incluirá la confirmada visita del Secretario General del organismo a Managua el próximo 1ero de diciembre y que no pone en cuestión la legitimidad de los comicios de noviembre.

Un sector de intelectuales opositores que elaboran la Revista envío, de la Universidad Centroamericana de Managua señala en su número de octubre que “…Ortega fue el más activo deslegitimador de las elecciones del 6 de noviembre”. Y enumeran como argumentos: “buscar su tercera reelección en una contienda sin observadores, excluyendo de la competencia a la única oposición creíble, dejando participar solamente a partidos apermisados por él, con control total de las estructuras electorales, llevando como fórmula a su esposa como sucesora en el cargo y con resultados conocidos de antemano”.

Dos meses antes, a fines de julio,  28 diputados – 16 titulares y 12 suplentes- del Partido Liberal Independiente (PLI) perdieron sus bancas en el parlamento por  decisión del Consejo Supremo Electoral. La oposición y la gran prensa internacional denunciaron entonces el “fin de la democracia” y el “Golpe de Estado al Poder legislativo”. Según portavoces sandinistas,  la decisión del Poder Electoral fue resultado de una crisis con división interna de dicho partido opositor. La Corte Suprema de Justicia interpretó que esos curules pertenecían al partido por el cual fueron elegidos. El sector del PLI  reconocido como “oficial”, dirigido por Pedro Reyes,  pudo de inmediato nombrar sus propios diputados en reemplazo de los destituidos.

La Revista envío de octubre subraya también lo que considera como una seria advertencia de los Estados Unidos contra el Gobierno de Nicaragua. El 21 de septiembre, 435 legisladores demócratas y republicanos de la Cámara de Representantes aprobaron la Nicaraguan Investiment Conditionaly, conocida como Nica Act, que condiciona préstamos de instituciones financieras a la realización de elecciones libres. La misma no fue aprobada todavía por el senado norteamericano pero queda planeando como una amenaza real contra Managua.

Alianzas amplias, infraestructura, crecimiento y programas sociales

Lejos de sorprenderse por la posición de los diputados norteamericanos, “que expresa el intento de una recuperación de hegemonía en Centroamérica,  lo que me impactó positivamente fue la respuesta crítica de la gran mayoría de sectores nacionales, sea políticos, religiosos o empresariales, ante esa actitud norteamericana”, explica el sociólogo Orlando Núñez Soto, director del CIPRES (Centro para la Promoción, la Investigación  y el Desarrollo Rural y Social) con sede en Managua y analista de la Revista Correo.

Un eje programático esencial del sandinismo en esta nueva etapa de gobierno es “la política interna de alianzas con todo el mundo, consciente que el piso de base del FSLN corresponde a un 35% del electorado”. Alianzas con diversos sectores políticos; con los movimientos sociales – que tienen una gran fuerza en el país centroamericano - ; con las iglesias evangélicas y católica romana. “Quizás la más sobresaliente sea con el sector privado, es decir con las principales cámaras empresariales del país, incluyendo al capital extranjero…”, enfatiza Núñez.

¿El argumento y la necesidad de un acuerdo de esta naturaleza? “La evidente falta de capital que aqueja a los pequeños y medianos sectores empresariales  así como al mismo Gobierno para gestionar su presupuesto”, responde.

En el balance retrospectivo desde la vuelta del FSLN al Gobierno, Núñez subraya los avances productivos y sociales. “El Gobierno sandinista heredó en 2007 el segundo país más pobre de América Latina, luego de 17 años de gobiernos neoliberales”.  En la última década, “gracias a la cooperación de Cuba, Venezuela y los organismos internacionales, así como a las políticas públicas, el sandinismo logró aumentar un 40% el Producto Interno Bruto, manteniendo un promedio de crecimiento del 4.5% anual, más del doble de lo que ha existido en toda América Latina –a excepción de Panamá”. Con una particularidad, agrega: el 45% del PIB lo produce la economía popular. Nicaragua, enfatiza, logra ya su soberanía alimentaria dado la producción diversificada de alimentos, incluyendo una sobre producción de carne y leche que va para la exportación.

Datos macros que se trasladan a la vida cotidiana: “avances en carreteras y electrificación que son altamente valorados por la gente. La educación y salud públicas y gratuitas. Planes sociales de impacto como Hambre Cero, Usura Cero, Bono Productivo etc. Y la alta seguridad ciudadana que marca la diferencia con respecto a países como Honduras, El Salvador o Guatemala,  en una región en que se encuentra entre las más violentas del mundo”, enfatiza.

¿Podrá el sandinismo en las urnas y en la eventual continuidad de su gestión escapar a la contraofensiva neoliberal  que toma fuerza en Latinoamérica?, preguntamos a manera de balance final.  Sin duda, se trata de la excepción nicaragüense -y de una revolución singular- responde. Y ratifica los elementos que diferencian al sandinismo de otros procesos latinoamericanos en retroceso: “la amplitud de las alianzas para disputar la hegemonía y las instituciones públicas; una oposición dividida; nuestra particular forma de comprender e integrar el mercado; los avances macro de crecimiento que se traducen en la mejora de las condiciones de vida de toda la población”, enumera Núñez.

¿Fracasos o tareas pendientes? “Poder traducir mejor las conquistas, avances y particularidades del sandinismo en el plano internacional.  Y despejar las interrogantes - al decir de algunos el “secreto” o la “fórmula”- sobre el caso nicaragüense, donde el sandinismo en vez de perder sigue ganando popularidad, a diferencia de lo que pasa en otros países latinoamericanos” donde se da un retroceso de los proyectos populares, concluye.

*Sergio Ferrari, en colaboración con la ONG de cooperación solidaria E-CHANGER y el cotidiano suizo Le Courrier